Sauna Löyly en Helsinki

Las saunas son algo ligado a la cultura finlandesa. El hecho de que haya casi tantas saunas como ciudadanos ya habla de la importancia cultural y social. Y económica, ya que los fabricantes de saunas, de estufas, de utensilios y esencias para usar en las mismas mueven un montón de dinero todos los años. Por ello es muy complicado innovar o modificar las costumbres tan arraigadas en el país escandinavo.  Nos encantan las saunas de humo (savosauna o smoke sauna), y las históricas saunas municipales, donde uno siente el vapor de Finlandia, quemándonos el pecho y haciéndonos ardes las pestañas.  Tan autentico como placentero.

Sin embargo en los últimos años se han abierto nuevas saunas que aúnan de manera más moderna todos los elementos esenciales de Finlandia. Un ejemplo es la imponente Sauna Löyly de Helsinki, situada junto al puerto en el muelle donde se celebra el mercado varios días a la semana. A un paso de la catedral ortodoxa, de las grandes avenidas del centro y del nuevo y moderno barrio de Katajanoka, la sauna Löyly es un barco de madera anclado en la capital.

Esta sauna como su hermana Kuuma de Tampere, conjugan lo esencial de la sauna, acercándolo al neófito pero sin perder la calidad y la autenticidad del vapor, el Löyly, la esencia y el espíritu de la sauna.

La sauna Löyly se ha fabricado con madera de pino, que resiste mediante un tratamiento el calor y el frio. La forma aterrazada favorece los múltiples usos de la sauna, como solárium, como bar y restaurante, y por supuesto como sauna y piscina. Las saunas, son por supuesto publicas, aunque de pago, y accesibles a todos, desde los niños a los abuelos. Para que las saunas sean mixtas el uso del traje de baño es obligatorio, el nudismo queda para los familiares y amigos.

En cualquier caso, la sauna Löyly diseñada por los arquitectos del bufete Avanto Architects, Anu Puustinen y Ville Hara, buscaban sobre todo promover y popularizar la sauna fuera de Finlandia y de Escandinavia o Rusia sonde son tan populares. Esta popularidad nórdica contrasta con el desconocimiento y los falsos clichés asociados a está práctica casi curativa y terapéutica. La sauna es un lugar de disfrute y tranquilidad, pero sobre todo de reflexión y calma. El diseño finlandés contemporáneo se ha adaptado a la disposición tradicional y el resultado es un edificio bello arquitectónicamente y funcional, que cada vez más turistas disfrutan en su visita a Helsinki. Calificado como un oasis urbanos en mitad de la capital de Finlandia, con ventanales que miran al mar y la bahía de Helsinki, la sauna Löyly es un lugar perfecto para huir del “stress finlandés”. Por suerte en Finlandia el estrés no existe, si lo comparamos con otros países como España, Francia o América Latina, pero bueno, no contradigamos a nuestros amigos finlandeses.

Tipos de saunas

Löyly posee varios tipos de saunas, sobre todo las más interesantes, la sauna de leña y la de humo. Diseñadas de manera acogedora y lujosas, las saunas siempre tienen acceso a piscinas o al mar para que el contraste saludable se pueda realizar tanto en verano como en invierno. En Loÿly le informarán de los rudimentos de la sauna y existen varias opciones, para veteranos y para aquellos que están descubriendo la sauna y que prefieren hacerlo a temperaturas templadas.

Los precios de la entrada son un poco más altos que en otras saunas públicas, pero no excesivos, incluso más bajaos que en los spas tan populares en el resto de Europa.

La cocina escandinava.

Otra de las cosas que sorprende en Finlandia es la alta calidad de sus chefs y gastronomía. Disfrutar del salmón y las bayas del bosque, o descubrir el excelente pan finlandés, el pescado ahumado de lago o las setas es obligatorio y todo con recetas innovadoras y presentación delicada. La sauna Löyly junto a su hermana de Tampere, ofrecen además de los servicios propiamente de la sauna, la posibilidad de comer o tomar un cóctel en su restaurante y su terraza.

Degustar esa magnífica gastronomía después de haber conocido el espíritu de la sauna, contemplando la bella ciudad de Helsinki. ¿Qué más se puede pedir?